Baño de planas hecho jabón
Mi laboratorio alquímico con las plantas — 7 años de camino
Hace siete años mezclé por primera vez glicerina orgánica con plantas. Lo hice junto a una gran amiga, y sin darnos cuenta nació esta rama de mi marca que a muchos les suena ecléctica: una arquitecta que también hace jabones. Pero para mí siempre tuvo sentido.
Mi trabajo de armonizar espacios empieza por algo esencial: la limpieza energética. Crear estos jabones salvajes, llenos de plantas, hizo posible que muchas personas en las ciudades pudieran acceder a un baño de plantas de manera rápida, eficiente y con toda la fuerza de las limpiezas que asignaba a cada habitante de los espacios que acompaño.
También era una forma de honrar la memoria de mis ancestras, ese gesto que quedó vivo en mi madre: bañarse con hierbas cada tanto para volver al centro.
Este camino de siete años con las plantas me ha permitido estudiarlas, observarlas, sentirlas e integrar en mí un saber antiguo y hermoso. Hoy me siento orgullosa de conocerlas un poco más y de que ese conocimiento ayude tanto al ser humano. Para mí, ellas no son “medicina alternativa”. Son la medicina de siempre.
