

BAÑO DE PLANTAS HECHOS JABÓN
Desde hace siete años elaboro estos jabones como una forma de traer de vuelta una tradición antigua: bañarse con plantas para despejar bloqueos, armonizar el flujo de energía y acompañar los nuevos ciclos de la vida. Son baños de plantas ritualizadas, condensados en un jabón, una alquimia que une la arquitectura del cuerpo con la memoria viva de la naturaleza.
Trabajo con glicerina orgánica, plantas en su estado natural, tinturas y aceites esenciales. No contienen químicos, perfumes ni aditivos: solo la vibración pura de las plantas. Cada fórmula nace a través de radiestesia, permitiendo que las plantas indiquen cómo desean combinarse y qué intención sostienen.
Con el tiempo, el feedback ha sido constante: son herramientas potentes de desbloqueo, reenfoque y limpieza profunda, y su naturalidad cuida la piel sin exponerla a sustancias sintéticas. Para quienes viven en la ciudad, se han convertido en una forma accesible y eficiente de recibir el poder de las plantas sin tener que buscarlas.
Estos jabones son un puente entre la arquitectura del espacio interno y la alquimia del cuerpo energético. Una forma cotidiana, simple y sagrada de volver al centro.







